Cuidado individualizado

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Child care provider playing with children.Utilice este recurso para comunicar la importancia del cuidado individualizado. Promoverá prácticas programáticas esenciales para garantizar la calidad en el cuidado infantil familiar y los programas en centros que atienden a bebés y niños pequeños.

Justificación

El cuidado de alta calidad con base en la relación es vital para el desarrollo del cerebro, la regulación emocional y el aprendizaje en la primera infancia (Centro para el Niño en Desarrollo, 2012). El Programa para el Cuidado de Bebés y Niños Pequeños recomienda seis prácticas programáticas esenciales como marco para el cuidado con base en la relación. Una de estas es el cuidado individualizado: la práctica de responder y adaptarse a los intereses, necesidades y habilidades de cada bebé y niño pequeño para apoyar su desarrollo saludable (Lally y Mangione, s. f.). El temperamento único, el estilo de aprendizaje, los intereses y las etapas del desarrollo del primer año de vida requieren cuidado y apoyo individualizados (Lally y Mangione, 2006; Lieberman, 1995; Raikes y Edwards, 2009). En el cuidado de alta calidad de bebés y niños pequeños, los cuidadores adaptan sus estrategias para satisfacer las necesidades individuales de los bebés y niños pequeños, y brindan atención apropiada a las relaciones (Raikes y Edwards, 2009).

¿Por qué es importante el cuidado individualizado en los bebés y niños pequeños?

  • Valorar y responder a las capacidades únicas de desarrollo del niño y las necesidades individuales lleva a un cuidado respetuoso y apropiado (Lieberman, 1995; Mangione, 2006). .
  • Satisfacer necesidades únicas les hace a saber a los bebés y niños pequeños que son importantes, que se cubrirán sus necesidades y que se respetan sus elecciones, intereses y preferencias (Lally y Mangione, 2006).
  • Proporcionar cuidado individualizado honra las capacidades, las necesidades, el temperamento y las prácticas y preferencias culturales de la familia del niño (Bernhard y González-Mena, 2000; Lieberman, 1995).

¿Cómo promueve el cuidado individualizado los resultados positivos en el niño?

  • Las estrategias para proporcionar cuidado individualizado que satisfaga las necesidades únicas de temperamento, lengua materna y estilos de aprendizaje de cada niño promueven un desarrollo óptimo (Virmani y Mangione, 2013). Documento de justificación para el cuidado individualizado Junio de 2020 2
  • Las respuestas rápidas a las necesidades individuales de cada niño apoyan su capacidad para autorregularse (Tarullo, et al., 2009; Vallotton, 2008).
  • Tener un vínculo seguro con un cuidador que sigue los ritmos individuales y el estilo de relacionarse del niño promueve el sano sentido de sí mismo, la competencia social y el bienestar (Ahnert et al., 2006).

Planificar para implementar el cuidado individualizado en diversos entornos de cuidado infantil

Meta: Programas de alta calidad para bebés y niños pequeños que se adapten a las necesidades de cada niño, mediante diversas estrategias fundamentales.

  • Elaborar una guía escrita que refleje las estrategias para implementar prácticas de cuidado individualizado. Esto incluye crear manuales para el personal y la familia que expliquen la importancia de cubrir las necesidades de cada niño. Los manuales también pueden proporcionar métodos para la observación, la evaluación del desarrollo y la adaptación de las interacciones de los cuidadores que apoyen a los bebés y niños pequeños y a sus familias.
  • Planificar un plan de estudios que refleje y respalde el nivel de desarrollo, el temperamento y los antecedentes culturales y lingüísticos de cada niño
  • Crear descripciones de cargo para los cuidadores de bebés y niños pequeños que incluyan las expectativas para las prácticas de cuidado individualizado. Esto incluye tener comprensión de las diferencias en el temperamento y las necesidades de desarrollo, y cómo comunicarse con familias cultural y lingüísticamente diversas acerca de prácticas específicas de cuidado para su bebé o niño pequeño. Esto también incluye observar y reflexionar sobre las maneras en que el niño interactúa con las personas y el entorno físico.
  • Impartir desarrollo profesional sobre cómo poner en práctica el cuidado individualizado. Apoyar la comunicación continua con los cuidadores y las familias sobre cómo adaptar las prácticas de cuidado para satisfacer las necesidades de cada bebé y niño pequeño.
  • Emplear un proceso de revisión intencional para fortalecer continuamente las prácticas de cuidado individualizado en todo el centro o en el programa de cuidado infantil familiar.

Referencias

Ahnert, L., Pinquart, M., & Lamb, M. E. (2006). Security of children’s relationships with nonparental care providers: A meta-analysis. Child Development, 77(3), 664–679.

Bernhard, J., & Gonzalez-Mena, J. (2000). The cultural context of infant and toddler care. In D. Cryer & T. Harms (Eds.), Infants and toddlers in out-of-home care (pp. 237–267). Paul H. Brookes Publishing Company, Inc.

Centro para el Niño en Desarrollo.(2012). Executive function: Skills for life and learning [InBrief summary]. http://developingchild.harvard.edu/resources/inbrief-executive-function/

Lally, J. R., & Mangione, P. L. (2006). The uniqueness of infancy demands a responsive approach to care. Young Children, 61(4), 14–20.

Lally, J. R., & Mangione, P. L. (n.d.). About the Program for Infant/Toddler Care. WestEd; Departamento de Educación de California. Tomado el 10 de marzo de 2020 de" https://www.pitc.org/about

Lieberman, A. F. (1995). The emotional life of the toddler. The Free Press.

Mangione, P. L. (2006). Creating responsive, reciprocal relationships with infants and toddlers. In J. R. Lally, P. L. Mangione, & D. Greenwald (Eds.), Concepts for care (pp. 25–29). WestEd.

Raikes, H., & Edwards, C. (2009). Extending the dance in infant and toddler caregiving. Paul H. Brookes Publishing Company, Inc.

Tarullo, A. R., Obradovic, J., & Gunnar, M. R. (2009). Self-control and the developing brain. Zero to Three, 29(3), 31–37.

Vallotton, C. (2008). Infants take self-regulation into their own hands. Zero to Three, 29(1), 29–34.

Virmani, E. A., & Mangione, P. L. (Eds.). (2013). Infant/toddler caregiving: A guide to culturally sensitive care (2.ª ed.). Departamento de Educación de California.